|
No
No obstante, todos los capítulos siguen el mismo esquema que, partiendo de
un texto evangélico, invita a:
-
Escuchar y reflexionar
=
ponerse, ante todo, a la escucha atenta de la Palabra de Dios, escucha
que permitirá realizar una reflexión posterior.
- Conocer
= no pararnos en los límites de nuestra propia realidad,
ya sea bonita o no, buena o mala, feliz o dolorosa, sino más bien se nos
invita a extender nuestra mirada y posarla sobre la realidad de nuestro
mundo y de la historia actual.
- Evaluar
= no se trata de expresar juicios de valor desde lo alto de una cátedra,
sino de observar para comprender, aprehender, reconocer y asumir un
compromiso de vida más activa; seguidamente, juzgar, ante todo, la
coherencia entre nuestra fe y nuestra vida.
- Actuar
= nuestra fe nos exige no quedarnos como espectadores pasivos de la
realidad que nos rodea. Nuestro Movimiento se define como un “Movimiento
de formación no de acción, pero para personas activas” y nuestro Dios es
un Dios que se hizo hombre. ¿Cuáles son las actitudes que pueden dar
vida a nuestra opción de fe y de equipistas?
- Compartir
= basándonos en la pedagogía que el Movimiento nos ofrece, a través de
una reflexión seria y profunda dentro de nuestra pareja y de nuestro
equipo, estamos invitados a interrogarnos sobre preguntas que nos pueden
conducir a una más auténtica conversión.
El
itinerario que se nos ofrece en cada capítulo nos permitirá a todos los
que abordemos este Tema de Estudio, aproximarnos al espíritu del
Encuentro y vivir este tiempo como un tiempo de gracia.
Que el
Señor nos bendiga a todos en este camino: que Él sea para nosotros un
guía y un compañero de viaje.
Equipo
Responsable
Internacional
(ERI)
Curso 2011-2012
|